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jueves, 8 de diciembre de 2011

Celebrar la razón

Es un lugar que da miedo, que asusta, puede incluso acompañarse oscuridad y aún sin entenderlo no gritas, algo te dice que es mejor tomarlo con calma.

Cuán errados cuando intentamos incursar con el cambio desde el exterior, primero se cambia el interior y ahí el mundo cambia, verás como el alrededor pasa de ser el lugar más atemorizante al aposento cálido.

Otra voz me mandaba a callar, parecía una conciencia ebria, adicta a mis malos juicios, los perjuicios; de repente una sacudida en medio del desorden.

Hoy me llega una razón para celebrar que hay un titiriteo al fondo, que la luz penetra, que el miedo a limitarse se manda a volar.

Porque con todo y los defectos, y las veces que eché a llorar, nunca ha sido suficiente para callar al corazón.

Un montón de cosas haciendo bulto en el sueño, haciendo duro el camino, si la idea es estropearme el sendero ¡qué pérdida de tiempo!

Yo continúo mirando directo al corazón y no a la imagen impresa para engañar; yo sigo creyendo y celebrando que en un salón relleno, conseguí lo que no buscaba y valoro tener: un amuleto y una razón para seguir creyendo, para apagar la ebria y adicta conciencia.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Otra oportunidad

Las paradojas del día a día, fingir o asumir que el tiempo nos va cambiando la apariencia, el modo de pensar y hasta el corazón.

Entender que todo pasa aunque nada sea igual, aprender la disciplina de no mirar atrás, de apreciar lo valioso y desechar lo inmodificable.

Tolerar la brisa que no sopla, como la lluvia que no moja, dejar pasar el capítulo amargo donde nada ya es nada; cerrarle el camino de regreso a la melancolía.

Las ocasiones en lo que más protegíamos es lo que más daño nos hace, despertar del sueño inmaculado, relatar las buenas intenciones que acabaron siendo demasiados pecados.

Llevarlo hasta el límite, entregar todo por aquello que más has querido, pues aunque no termine en tus manos será al menos el consuelo que baste para seguir adelante.

De las cosas totales, el campo del sentimiento es el más peligroso, daño inminente por soledad, a veces por exceso de incredulidad o ingenuidad, la rutina se a quebranta, reina el interés y la potestad.

El miedo, el anhelo, aquello que te respalda, que te levanta y aún te mantiene a ritmo, aún con los tropiezos, si prestas atención los detalles se conservan, los que están cerca y te permiten pasar el momento, que a pesar del desastre te continúan brindando otra oportunidad.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Escoger ser feliz

Si te concediera un deseo, ¿cuál sería? ¿Acaso pensarías en alguien más que no fuese tú misma; pudiera ser el caso que te sientas más angustiada que feliz, mantendrías la cordura y no serías objeto de impulsos?

Has crecido en un mundo donde según “los grandes sacrificios conllevan grandes recompensas” aunque no necesariamente se cumpla, pocos son los nobles sacrificados y demasiados los que ni se inmutan por hacer algo y aún así le encuentran la “maña” a la riqueza.

¿Desearías algo que pueda multiplicarse y sacarle frutos en el tiempo o escogerías algo para saciar tu penoso complejo?

¿Qué tienes? Tanto rogar y aquí lo tienes, y parece haberse esfumado tu voluntad de actuar… (Tic, tac, tic, tac) El tiempo corre.

¿Por qué la ráfaga de recuerdos? ¿No eras acaso una inconforme empedernida?; explícame por qué miras hacia atrás en vez de mirar hacia el futuro.

¿Será que eres feliz? Que las adversidades sembraron pesimismo y perdiste la noción del valor y el sentido.

Ésta vez es un deseo, imagina si lo perdieras todo, entonces ¿qué deseas?

- Tiempo, dame tiempo.

¿Tiempo? ¿Para qué?

- Tiempo para ser feliz conscientemente, para declarar el valor de las personas y de los detalles en mi vida; para admitir lo tonta que he sido por no escoger ser feliz.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Respira

 

Respira aún cuando la vida se hace pesada, mantener el aliento aún con el dolor de ver caer los trazos de la vida.

Respira mientras se crea que estamos próximos a morir, porque la tormenta cesa, estar lejos ha de hacerte más fuerte.

Respira que nadie te conoce como tú, que con el tiempo llegará la solución, que nada te turbe porque tienes fe.

Respira y no huyas, si te vas que sea porque no hay nada mejor, confía pues el tiempo te dará la razón o te llevará al discernimiento.

Respira aunque se pierda la confianza, ya verás que los que están contigo al final son tu real y sincera compañía.

Respira que creer en ti y en Dios basta, mantente serena ante la realidad de no poder cambiar a los demás.

sábado, 15 de octubre de 2011

Soñar sin final

En el aterrizaje de lo inesperado, tendida debajo del sol, esperando el retorno de la lluvia; la música, el mar y el chocolate me bastan, pudieran las vacas volar y aún estaría feliz.

Poco a poco comienza a subir la marea, puedo ver claro, el brillo real de las cosas, el valor para despedir a los impostores del camino.

Caminando veo como muchos usan al destino como arma, cuando la libertad no marchita es lo que nos mantiene a flote todos los días.

Justo cuando piensas haber perdido te das cuenta que es mental, las cosas pueden ausentarse sin hacernos falta porque sabemos que el motor del corazón lo llevamos cargado.

Cuando se alejan quienes estuvieron a tu lado, no le restes al amor, si crees que fue tu error, respira, el tiempo gris pasa como pasa la guerra; estando aquí comprendo que soy parte del mar, mientras tuve el corazón roto, una ráfaga de agua se llevó el vacío y el dolor.

Observando el reflejo sabes que eres lo que está parado ahí; pelea por tu paz, lucha y no descanses hasta encontrar el tesoro de tu vida, no te detengas hasta que reír resulte natural, hasta que la muerte no te de miedo y que aún años después no quieras más que tu vida para soñar sin final.